CONCLUSIÓN
Considerando
que una pintura es una obra de arte singular, toda reproducción realizada en el
horizonte del tiempo se considera una fotocopia, debido a que puede
reproducirse muchas veces más por el desarrollo de las tecnologías de
reproducción. La serigrafía se ha convertido en una herramienta que facilita la
manipulación de artes, y llevarlas a otras superficies.
La
reproducción de imágenes solo satisface las exigencias de las masas, sin
importar su origen. Muchas de estas imágenes pierden el verdadero sentido del
arte porque han perdido su autenticidad y la conmoción de lo transmitido desde
que se empezó a realizar estas imágenes.
El hecho de complacer
a las masas, la cultura industrial afecta la cultura local, porque muchas veces
quiere reflejarlo y cae en lo vulgar, pero aún así para muchos gustos de las
masas impone y promueve la expansión de la industria cultural, popularizando
símbolos e imágenes que son conocidas en nuestra sociedad.











