viernes, 20 de diciembre de 2013

CONCLUSIÓN
Considerando que una pintura es una obra de arte singular, toda reproducción realizada en el horizonte del tiempo se considera una fotocopia, debido a que puede reproducirse muchas veces más por el desarrollo de las tecnologías de reproducción. La serigrafía se ha convertido en una herramienta que facilita la manipulación de artes, y llevarlas a otras superficies.
La reproducción de imágenes solo satisface las exigencias de las masas, sin importar su origen. Muchas de estas imágenes pierden el verdadero sentido del arte porque han perdido su autenticidad y la conmoción de lo transmitido desde que se empezó a realizar estas imágenes.
El hecho de complacer a las masas, la cultura industrial afecta la cultura local, porque muchas veces quiere reflejarlo y cae en lo vulgar, pero aún así para muchos gustos de las masas impone y promueve la expansión de la industria cultural, popularizando símbolos e imágenes que son conocidas en nuestra sociedad.
Camisetas estampadas, moda kitsch en Ecuador
En el mercado de nuestro país existe muchos artículos de consumo que pasan desapercibimos como arte kitsch, entre estos se puede considerar algunos diseños de camisas estampadas. Porque de alguna forma se quiso que sea popular, pero llega a cierto punto que se considera como algo ridículo, pero para las masas consumistas es algo de sus preferencias.



En nuestro país existen muchos pequeños fabricantes de estampados en camisetas, incluso solo hace falta que personas tengan y quieran comprar las planchas de impresión y pueden reproducir libremente diseños. Pero también hay ofertantes para otro target como Cholo Machine y Maqueño, que son muy comercializadas y por ende conocidas en nuestra sociedad. Estos fabricantes intentan reflejar nuestra cultura en sus diseños.





Pero muchos de sus diseños pueden caer en lo vulgar, frases o imágenes, manteniendo su calidad y esto conmueve a las masas a consumir para mostrarse al resto de la ciudad lo que pensamos o como somos. Y la mayor parte de los jóvenes hemos pasado por esta tendencia en el cual creemos sentirnos identificados, y no es así, solo estamos promoviendo la industria cultural.

Esta conmoción de poseer una de estas camisetas hace que promueva el arte kitsch, complace a las masas con productos para ser consumidos, sean de mal gusto para algunos y para otros que considerar que es la moda, los gustos son relativos en toda sociedad.
El mercado de camisetas estampadas
Cuando las tiendas de camisetas impusieron la moda con los estampados, fue tanta la acogida que ya no solo se vendían local sino traspasó las barreras fronterizas, ahora se comercializan en tiendas por internet, con diseños para todo gusto, incluso para quienes prefieren los mas llamativos o los más kitsch.



Es increíble como las tiendas de camisetas online son todo un fenómeno social, son un fenómeno en auge. En el mercado existen muchas tiendas de camisetas que ofrecen camisetas estampadas con cualquier motivo, incluso te facilitan con estampar una imagen de tu “propia creación”, a la que describen como tu camiseta original.



Pero que pasa si el diseño en realidad fue una creatividad propia del cliente, este diseño no solo será estampado en una sola camiseta, quien asegura que el productor de estampados no vuelva a reproducir. Aquí interviene la ética, si esta industria no tubo consideración de utilizar imágenes o símbolos reconocidos mundialmente, mucho menos lo consideraran con el cliente autor.

Con el avance de la tecnologías de reproducción ni el mismo arte queda libre de su fácil reproducción, pero ya no conserva su autenticidad la imagen utilizada, es decir si se utiliza la imagen de la Mona Lisa en un estampado, esta pierde la conmoción de lo transmitido en su originalidad, y esta es una de las principales características que denota un arte.
La producción como masificación
La reproducción en serie de las camisetas con estampados, tiene acogida por la demanda, donde los fabricantes producen y masifican sin esperar que sus clientes lo soliciten previamente, si no que el efecto de masificar imponen estas tendencias en el vestir. Esto se facilita gracias a el avance de las tecnologías de la industrialización.



Hemos llegado al punto de que el mercado se mueva fácilmente e imponga la moda en nuestra sociedad, las tendencias de estas camisetas se disfrazó en la fácil reproducción y manipulación de las imágenes. Aunque otra característica que impone la producción en serie de los estampados en las camisetas son las expectativas.

Un curioso caso de expectativa de mercader con los estampados en las camisetas, fue en el 2012 con el campeonato de fútbol. Se presume como campeón una semana antes que se acabe el campeonato como vencedor el club Barcelona de Guayaquil. Con tan solo poner unas frases de campeón sobre una camiseta provocó que el comercio de la tela amarilla escasee.




Este es un ejemplo de cómo las masas promueven a la industria cultural que llegue a su apogeo, con el fin de satisfacer las exigencias de las multitudes, ya que sin la tecnificación con la que se cuenta ahora, hace unos años atrás hubiese sido difícil solventar la demanda.
La serigrafía como herramienta de alteración de la imagen
Cuando la serigrafía se impuso, muchas imágenes quedaron susceptibles a reproducirlas con mayor facilidad, reproducirlas en serie plasmadas como estampas de camisetas. La representación icónica de las imágenes pierden su autenticidad, pierde su originalidad, y se vio más afectado con el avance tecnológico que permitió la fácil manipulación y modificación de las imágenes.



La serigrafía se destaca como una herramienta de reproducción cultural, porque se utilizan fotocopias de arte y anuncios, sin considerar si un arte fue alterado, y las masas lo consumen sin importar quién está en la imagen, sólo se conformaron en vestirlas y este conformismo es el triunfo de la industria cultural, y la ilustración se convirtió en el engaño de las masas.




La serigrafía se promovió a partir de que Andy Warhol, Rol Lichtenstein y otros la utilizaron como herramienta la serigrafía para el arte pop, tomando una característica peculiar como la utilización de colores llamativos. Estos artistas disponían de una imagen y desarrollaban plantillas para cada color y alteraban la imagen original, las latas de sopa Campbell de Warhol y el cómic de Lichtenstein como estampados son los primeros manifiestos de las estampas en las camisetas.



Es indignante, muchas veces ver como cambian el verdadero sentido de una imagen. Gracias a la serigrafía se puede manipular, aumentar, quitar o alterar un símbolo que se ha establecido como concepto mental en nuestra mente, como es el caso de esta última imagen, se utilizó el símbolo de una comedia más una frase que también se popularizó.
Tendencias en los estampados
La moda son aquellas tendencias de las masas que la gente acoge o deja de seguir. En este caso se analizará la moda de camisetas estampadas, como parte del desarrollo de la industria cultural en nuestra sociedad. En la última década las camisetas estampadas revolucionaron con el avance de las tecnologías de reproducción, conquistando a la sociedad consumista. En nuestra sociedad marcó un estilo de vestir, y el target predominante son los jóvenes.





Puedo decir que, esta moda adoptó imágenes culturales transnacionales y que de a poco sin darnos cuenta los incorporamos a nuestros vestuarios despojándonos de nuestra cultura.  Hoy en día cada que salimos a las calles podemos ver jóvenes utilizando camisetas con serigrafías de leyendas o imágenes alteradas en su contexto, podemos observar camisetas con caras de personajes de caricaturas o ídolos transnacionales.

Al principio en los años 50’ utilizar estampados en camisetas, se interpretó a la ropa como algo que habla de nosotros de lo que nos gusta, nos interesa o la forma de pensar que tenemos, pero luego la cultura de las masas se extiende a varios países, y las industrias aprovechan la oportunidad y popularizó la cultura y el arte.

Con la popularización de la cultura, toda arte se convirtió susceptible de reproducción, esto es lo que describía Walter Benjamin que la industrialización del arte, convierte a toda imagen susceptible de reproducción, perdiendo así su autenticidad.